Hace poco mas de dos meses llegué de un viaje de cinco meses en el extranjero, según fuí a estudiar, practicar y mejorar mi inglés, y aunque cumplí con el objetivo la verdad es que me la pasé en la pachanga y muy bien. Llegué sintiendo que encontraría un trabajo de volada…cabe mencionar que renuncié a mi empleo previo, en un banco, creo que bien pagado y buenas prestaciones…en fin, llevo varias semanas buscando trabajo y aunque no estoy ni tantito desesperado estoy comenzando a replantearme mis metas y los medios para lograrlos. Es decir, me encantaría un empleo en una empresa transnacional, en la gané más de lo que ganaba en el banco, y que además me muestre expectativas de desarrollo importantes…la neta, quisiera un puesto gerencial, soy capaz de hacerlo y por experiencias previas sé que es cuestión de tener esa oportunidad que me voy a ocupar de aprovecharla.
Aquí la cuestión es esa a la que muchos aluden, “si me dieran la oportunidad”, definitivamente no creo que uno deba merecer esas oportunidades nomás porque uno siente que las merece, se debe trabajar día a día y con base a resultados esas oportunidades deben presentarse, además que cada persona debe buscarlas.
En fin, talvés no estoy listo para tener una gerencia y voy a analizar y tratar de identificar los inconvenientes que se han presentado. En realidad, la gerencia es lo de menos, solo quiero un empleo en el que aprenda y me guste eso que este aprendiendo, que me paguen bien, cumplir las metas del negocio y las personas y blablabla. Ya no sé si soy un soñador, yo tenía todo antes de irme, así, literal…manteniendo las proporciones de un clase mediero, y ahora me encuentro en algo que parece un callejón obscuro, tétrico y, consecuentemente, atemorizante…..y si, seguro que quién me conoce dirá que estoy exagerando…y si, seguro que quién me conoce sabe que me lo merezco por pedante jaja…y si, por esto mismo, sé que debo replantear muchas cosas en mi vida, a fin de cuentas, es un proceso de reingeniería continua en la vida de cada persona.