No hay mucho que platicar, el viernes casi no tomé nada y aún así llegué el sábado a las cuatro de la mañana a mi casa; el sábado si tomé y llegué el domingo a las cinco de la mañana aunque no hubiese querido llegar pero me acabé el dinero que llevaba entonces apliqué, por primera vez en mi vida la de “vamos a mi casa”…bueno la apliqué algunas veces cuando viví solo en Canadá y sin broncas, pero ahora el problema es que MI casa pues no es MI casa, en realidad es casa de mis padres y vivo con ellos.
Pero con alcohol en el organismo y calentura en las bolas, me valió gorro que estuvieran mis papás e hice un plan macabro que consistió en llegar, entrar a su recámara, depertarlos y decirles que una amiga se iba a quedar porqué se peleo con sus papás, que ella se quedaría en mi recámara y yo en la sala…y mis papás pues comprendieron mi buena voluntad y me dijeron que los dejara dormir. Y entonces zaz…no pasó nada porque ella se puso remilgosa jaja, supongo que le invadió el pudor y ya, me quedé con ella – shingao, no iba a quedarme en un mugre sillón incómodo – y muy temprano me bajé a la sala.
Por la mañana le presté una toalla porqué quiso bañarse, luego se vistió, se peinó, salimos a desayunar y luego la fuí a dejar a su casa. Y mis papás súper alivianados, solo me preguntaron quién era, en donde vivía y cosas por el estilo.
En fin, ahora me siento con la obligación de presentársela bien a mis papás y creo que el próximo quince, en la fiesta mexicana de la familia lo haré. Aunque si me gusta y además se ve muy bien, tanto como para llevarla con mi familia, pues no quiero involucrarme mucho con ella porqué eso de que en nuestra primera cita ya se queda en casas ajenas no me da buena espina, pero en fin, yo creo que también me gusta porque se hace la difícil en ocasiones jaja.
La conclusión, contundente y precisa, de todo esto es que no me está alcanzando el dinero, me chingo más de mil pesos por salida y eso antes no era mucho, pero en mi situación actual representa un chingo de dinero.
Chale, que triste.